sábado, 30 de mayo de 2015

La alianza de los perfectos…


  1-  Porque la perfección se cimenta con un modelo a seguir. Todo nace de allí. Hoy el Barcelona de Luis Enrique es una máquina trituradora de esperanzas, de modelos, y de funcionamientos.  Un mecanismo que en este último mes ha desatado una sinfonía inequívoca, imposible de descifrar, llegando al escandaloso punto de no ser amenazado por ninguno de sus últimos rivales, ni en España, ni en Europa.

   2- Athletic. Debe ser muy duro ofrecer un esfuerzo colectivo tan grande para que el don que habita en un hombre te destruya todo lo planificado. Nada se le puede reprochar a un equipo que a través de sus ideas intenta competir. Quizá lo único, fue la inocencia de no saber responderle al temblor, o peor, quizá no creerse capaz de vencer. Son tres reveses seguidos en finales contra los dictadores azulgranas en menos de siete años. Un choque emocional que el linaje bilbaíno sentía en sus hombros antes de pisar el estadio que Luis Enrique y Messi han convertido en un cementerio de ilusiones. Donde nadie sale vivo.

3-    Busquets era el hombre a seguir. El careo táctico del Athletic le permitiría disfrutar de libertad en creación y suficiente espacio para correr. Porque cuando Sergio corre todo parece perfecto, cubierto, y pulcro. Etxeita disfrutó en primer plano, las distintas partituras con las que el mediocentro catalán interpreta el fútbol. Mikel Rico lo incomodó en el único sector del encuentro donde compitió Athletic, en los primeros diez minutos. Nadie más pudo frenarlo. Era un torbellino de precisiones y de decisiones correctas. Otra obra directa a la inextinguible biblioteca de momentos hermosos que está coleccionando el gran Sergio Busquets.

4-    La final duró lo que el tridente quiso que durase. Y Balenziaga cometió el error de despertar a la bestia. A Messi no se le provoca ni se le estimula. Es como un tiburón cuando huele la sangre. Tirado a la banda, en silencio, como quien consume misiles y dispara armonías. Esperando su momento. Porque este Messi es diez veces mejor al que alguna vez soñó Pep. Es dueño de la eternidad. Y la da cuando es momento de darla, y gambetea, corre, frena, la pisa, engancha y la manda a las redes, cuando reconoce que eso es lo que hacen los grandes. Créanme, es un reto muy difícil intentar adjetivar este tipo de presentaciones de un argentino que tiene en su ADN el modelo bien establecido de lo que representa una institución que ha secuestrado lo más alto del fútbol desde hace siete años. Y usted, amigo que me lee, debería estremecerse al saber que Leo solo tiene veintisiete años. Y también veintitrés trofeos. Me cuesta creer que alguna vez existió o existirá algo mejor que ese enano tatuado que lleva la ‘10’ en el Barcelona.

5-    Pero no todo se trata de Messi. Porque la alianza de los perfectos la lideró un hombre al que la destrucción mediática se le metió en la cama y le gritaba al oído que su final sería el desastre y el olvido. Y es ahí cuando Luis Enrique construyó su mérito. Enfrentando al temor y a su orgullo, creando ese sistema de infinitos recursos que hizo mejor a Neymar, a Suarez y que lo reencontró con el único que podía llevarlo hasta donde están hoy. Y usted ya sabe a quién me refiero. El estado físico y mental de la plantilla refrenda la motivación que se transpira en el Can Barca.

6-    Con el descuido que casi mancha el impecable caminar de Stegen en su primera campaña como golero subtitular de la Alianza, inició la tormenta del Barcelona. Un gol legítimo que fue invalidado a Neymar, luego del alley-oop número seiscientos ochenta y seis mil de Messi sería la génesis del final. Poesía pornográfica de Leo, altruismo en su más pura especie de Suárez, y la combinación Alves-Messi bastó para ponerle números definitivos a una final que se jugó al ritmo que la MSN quiso. Porque son así de asombrosos. Hay un error colectivo de percepción. Muchos acusan a un Barcelona de dos caras. El triturador y el especulador. Y no es así. La MSN activa los sensores de la competitividad cuando quieren y cuando observan que es momento de agredir al rival. Se abren y cierran a placer. Frenan y aceleran a su equipo y a su enemigo, y esto no es cosa mínima. Solo se logra cuando el talento es mayúsculo y la solidaridad colectiva es infinita. A la MSN le sobran los minutos. Alba y Rakitic disfrutan del espectáculo, ofreciéndose como ayudas para aprovechar cada espacio del césped. Y la línea liderada por el Jefe Mascherano y la mejor versión vista de Piqué, solo salen a corregir los detalles que no pueden ser controlados por la naturaleza del juego.

7-    Caer no siempre es perder. Y la raza vasca demostró una vez más lo que significa el amor propio, el amor a los recursos construidos en casa. Y Valverde le devolvió el equilibrio a un equipo que casi toca el cielo con Bielsa. El fútbol tiene estas cosas. Y el talento que hay en las entrañas de un club modelo que defiende la autonomía y enseña el honor, es muy grande. Que la sangre galopante en las reacciones de Mikel San José al final del encuentro, no eclipse un espectáculo digno que limpia un poco el rostro corrupto y dictatorial que tiene el fútbol mundial por estos días. Aupa Athletic.

…y 8- La Alianza tiene un reto más y es en Alemania. La tierra que los llevó a replantearse sus ideales en 2013, el hogar que arropó al apóstol de este proyecto, a Josep Guardiola. El país, que de llegar a ganar, les entregaría de una vez por todas las llaves del fútbol Mundial contemporáneo. Porque no hay dinero que valga lo suficiente como para superar un modelo y una idea. De Messi, de Suárez y de Neymar es la sentencia. Ganar o Morir. Juventus los espera.


Geoff I. Hernández 

jueves, 7 de mayo de 2015

De Venganzas y de Messi...

   1- Todos tendrán que seguir compitiendo por el segundo puesto. No hay uno en la faz de la tierra que pueda ajustarse al nivel de compromiso íntegro y de calidad innata como lo hace Leo. Es ridícula la forma como puede dominar a placer un deporte. Entenderlo, mejorarlo, y secuestrarlo. Leo Messi es el fútbol sintetizado en una persona.

2-    Guardiola sabía que la única forma de salir vivo del Camp Nou era desnaturalizarse y rearmar su idea a través del sacrificio y de los relevos insaciables. Y de pararlo a Messi, claro. Siendo esto último, lo más imposible de todo. ¿Por qué? Porque el fútbol son momentos que van y vienen. De gloria y de sufrimiento. Como en 2013 y La Noche de los Cristales Rotos. Y hoy el genio que utiliza la ‘10’ es imparable. La construcción que ha confeccionado Luis Enrique tiene unas bases muy sólidas. Y ante eso se enfrentaba el diezmado Bayern, una víctima que se mostró débil y que terminó compitiendo como los grandes. Viéndole la cara sin estupor al monstruo de tres cabezas. Y alargando lo inevitable por el mayor tiempo posible. Sufrir estas circunstancias y lograr competir al nivel máximo hasta el 76’ es digno de admirar.

3-    Luis Enrique es el ganador en esta jornada. Su capacidad de reacción evitó la desgracia por allá en Noviembre, y entendió que si quería estar en lo más alto de Europa tendría que construir un rascacielos donde el ingeniero principal estuviese contento y sonriese de nuevo. Messi.  Un equipo compacto, distinto al hegemónico, con recursos nuevos y fuerzas renovadas. Un Barcelona enérgico, que no le teme al repliegue, que puede ser superado pero no maniatado. Luego del vendaval ofensivo inicial que les facilitó el 3-5-2 que puso Pep, donde Neuer emergió como la figura milagrosa, nunca cayeron en depresión. Bajaron revoluciones y terminaron cocinando un gol que casi se les escurría de las manos, o de los pies de la muralla alemana, como usted prefiera. Un primer tiempo glorioso, merecedor de una semifinal de Liga de Campeones.



4-    Las ausencias siempre pesan. Del medio hacia atrás el Bayern era un equipo con una capacidad de circulación impresionante. Relevos guionizados y un sentido de solidaridad en defensa, sello de Guardiola. Alonso era el sostén y Boateng el corrector. Pero cuando recuperaban y levantaban el rostro buscando la portería de Stegen, entendían que estaba lejos, tan lejos como Berlín. Un Lewandowski pletórico que luchó cada enfrentamiento, pero que nunca tuvo una opción clara. De nada valdría tanto esfuerzo. Ter nunca sintió al fantasma del peligro merodeando su zona, le preocupaba más el hecho de ser un líbero correcto y el elemento que reiniciaría la posesión del Barcelona.

5-    Hay jugadores que tienen la clase para competir en semifinales de Liga de Campeones, otros que no. Ivan Rakitic demostró, acallando a las voces insurgentes, que su nivel está al ritmo de este Barcelona. Impecable en todas las facetas que tiene el fútbol. Un interior que fungió de lateral, de llegador, de corrector y de ser el alma del equipo cuando llegaban los quince finales. Su asistencia a Messi es un regalo. No puedes correr casi 14 kilómetros, recuperar una veintena de balones, y no se premiado por la justicia. De ser el eslabón más débil, a convertirse en agente clave de esta vendetta azulgrana. En Sevilla era un llegador, hoy se reconvirtió a interior para no extinguirse, y la presentación de anoche fue un puñado de fe.

6-    Hay algo oculto en cada sensación. Dani Alves nivel 2009. Iniesta responsable y pulcro. Busquets superado por Schweinsteiger pero nunca maniatado. Un Suárez que se estremeció luego de fallar el mano a mano al inicio del encuentro – Paradón de Neuer que evitó lo que pudo haber sido una catástrofe – y un Neymar listo para su momento. Piqué y Mascherano son otros. Dos fiscales de tránsito que se complementan y limpian sus debilidades acentuando las virtudes siempre. Jordi correlón y un Messi imparable. Stegen desde atrás afinaba la orquesta, y esperaban, esperaban que cayese el primero, y el Bayern se sostenía en su historia y un gigante Xabi. De Muller no se supo nada hasta que fue sustituido reclamándole a Pep.

7-    0-0 al 75’, en ese instante todo era de Pep. Benatia y Boateng repelían todo y Lahm intentaba oxigenarse pero la presión culé era asfixiante. Y Bernat graduándose del guardiolismo – Triangular antes de revolear – no logró superar a un atentísimo Daniel Alves, quien recuperó y vio de reojo a la bestia, y todo acabó.

8-    El puñal de la bestia sepultó el alma herida de un Bayern que se sentía cerca de obrar el milagro. Y es que la crueldad tiene muchas formas, y muchos colores. Porque mientras mejor jugaba el cuadro muniqués, fue cuando la espada de la bestia embistió. Con un gol parecido al de Wembley, aquel que zarandeó a Van der Saar. Esta vez fue Neuer que ni pudo reaccionar. Y mientras Pep se sacudía el rostro para meterlo a Gotze, llegó Rakitic, y el ademán de Leo.

9-    Porque la jugada no fue fortuita, ya el ‘10’ la había imaginado, quizá en sueños, o en epifanías. La pidió porque había cuentas pendientes desde Brasil. La pidió porque había sangre de por medio, y porque no tendrían otro mejor escenario para la venganza que ese. Y quebró, destruyó, trituró la cintura y el espíritu de Boateng y de todo un equipo, picándola y regalándonos poesía de Balzac o de Charles difícil de olvidar. Hay muchos jugadores de calidad, pero ninguno que sea capaz de entregar momentos tan gloriosos como lo hace Lionel Andrés Messi Cuccitini.

Por: Geoff I. Hernández 

domingo, 22 de marzo de 2015

Entre el cielo y el infierno...

   1-   Porque la vida se trata de esto. De asumir y luego ejecutar. El corazón de un campeón jamás se subestima y menos desprecia. Hoy el Barcelona, y sobre todo, el Real Madrid, han dado una bofetada a la insolencia colectiva. A esos portadores de anarquía verbal que profetizaban una tragedia. La tragedia se las llevaron ellos, al observar por extractos, la versión más divina del Real Madrid, desde aquella icónica noche frente al Múnich. Lástima que no siempre basta ser buenos como para ganar,  y menos si al frente tienes a la fe hecha carne.

2-    Y es que, cómo no caer de rodillas ante la inconcebible ausencia de elocuencia en el fútbol, si en noventa minutos conocimos el esplendor del cielo y el resquemor del infierno. Eso es un clásico. Eso es un Barca- Madrid. Un manojo de incógnitas que solo son desveladas a medida que el temor va cediéndole espacio al talento, y este se convierte en el protagonista. Como lanzar una moneda al aire dos veces. Un primer tiempo glorioso del campeón de Europa, y un segundo capítulo furioso e   inmisericorde de este nuevo Barca. De este hermoso Barca.


3-    Carlo siempre será el más subestimado de todos. Luis Enrique respondió mejor ante las circunstancias adversas. Dos modelos distantes. Ying&Yang. La inserción de Luka Modric y de Toni Kroos en una misma línea de construcción desnudó sin piedad a la versión más angustiante – Y venimos insistiendo en esto – de Mascherano. Quien ralentizaba la casi nula fluidez posesional azulgrana en salida. Festín del alemán, quien mordió pero nunca asesinó. Error garrafal. El Madrid llegó a creer que el asalto al Camp Nou no era una utopía. Eran una tromba de paciencia y de aprovechamiento de espacios. El Benzema más divino jugaba a placer a la espalda del jefecito y del nervioso Rakitic.

4-    Y se le hacía agua la boca al Madrid, hasta que llegó el bofetón del grandote, del torpe, del que todos señalaban como un error. Algún día aprenderemos a callar. De Mathieu. 1-0. Y es aquí cuando se traza la línea imaginaria que asemeja a este nuevo Barca con los mejores años del Madrid de Mourinho. Firmes en la pelota parada, salvajes en las transiciones defensa-ataque, y con una característica que el más puritano de los guardiolistas jamás imaginaría: Las quemaduras que produce el balón en los pies azulgranas. Mientras más rápido se llegue a la arquería contraria, mejor. Así dicen. 

5-    Pero el pundonor de los blancos fue admirable. La sobrexcitación  reinante en el infierno azulgrana luego del gol encajado no los atormentó. Isco se instaló en campo rival y Luka volvió a encender sus dones. Y de nuevo, como si se tratase de un mal chiste, volvió a ocurrir. Otro despiste de los irreconocibles Pepe-Ramos, casi les costó el 2-0. El más gris Neymar no supo cómo definir con la arquería descobijada. Inmediatamente nace la contra. Y la omnipresencia de Benzema se acrecentó. Un taco lleno de rabia, de ilusión y de justo pago para un equipo que era mejor. Gol de Cristiano.

6-    ...y es entonces cuando llegaba el momento de la verdad. Mediotiempo. Y por primera vez en todo el año, se puede hablar sin titubeos de una clarísima victoria táctica de Luis Enrique. Como si fuese parte del plan soltar la pelota y apostar al desgaste blanco en el primer tiempo para ablandarlos y luego descoserlos por todos los sectores en el segundo. Aunque hay que dejar muy claro, que todo esto plasmado en la pizarra solo pudo ser factible en el campo después de la bestialidad de Suárez en el 2-1, pero ya hablaremos de él. Mascherano volvió con sangre en los ojos e Iniesta con furor en sus botas. Presión. No de las que se aplican en el futbito. Presión en el más recóndito significado de ese fundamento. Modric y Kroos fueron las víctimas. Las libertades  merengues existentes en el primer capítulo de esta novela, ya no existían. Parecían 22 contra 11. Alves fusilando a Bale. Rakitic sin temor. Pepe y Ramos sufriendo cada paso del gran Suárez, Isco solo y sin asociaciones se extravió en la melancolía de la inferioridad. Un Madrid desmembrado tácticamente y exhausto, sobre todo eso,  exhausto fingía competir y adolecía. Y por fin llegaba la hora para el mejor de todos, para Messi.

7-    Para este nuevo Messi que no teme esperar su momento en el juego. Que no se desespera y sostiene. Que deambula en la cancha con la espada en su mano e interpreta la atmósfera correcta del partido para asesinarte. De ser nada a serlo todo. Pasar de un primer tiempo aislado en la jaula blanca, a tomar la batuta orquestal del encuentro y ponerle el rocanrol que tanto exigía el Camp Nou. Asistió a Mathieu en el primer tiempo y creó al menos siete ocasiones clarísima de gol. Esto es Leo. Un poeta libre y sin restricciones. Un escritor que saca su pluma y la pasea por cualquier parte de la hoja, sin reglas de ortografía, sin editores, sin fantasmas. Si Neymar estuviese fino frente al arco y Suárez no se le complicara tanto la toma de decisión en ese último pase, hoy sin dudas, el final hubiese sido otro.

8-    Piqué y Suárez. Dos elementos que dejé para el final, y no por que sean menos vitales, ni mucho menos. Todo lo contrario. Fueron los artífices de esta arquitectura. No hay nadie como Luis de espalda al arco, no teme, no se enquista en una zona, y eso irritaba a un Ramos fuera de ritmo. Diagonaliza. Mientras peor la pasaba el Barca, él seguía allí. Fijando a los centrales y permitiéndole un oxígeno a su equipo. Hasta que llegó el momento de responder como lo que es. El tercer tenor. El que maneja el vibrato a la perfección. ¿Consagración? En lo absoluto. Suárez está consagrado a la grandeza desde el primer día que tocó un balón. Somos afortunados al verle, excepto cuando te llamas Pepe o Sergio Ramos. 

9-    …y Piqué de nuevo en la cima. 91% en efectividad en pase. 5 tacleos perfectos. 6 recuperaciones y lo más asombroso, debido a la arritmia del partido, ni una sola falta. Es que tres años entrenando y trabajando para ser el cerebro de zona 1, en algún momento darían sus resultados. Al fin eso fue posible. Hoy Gerard, piensa por todos.

…y 10- El Barcelona es líder en una temporada llena de honestidad. De locura, hostilidad y de saber enfrentar escenarios que en la era dictatorial bilateral entre blancos y azulgranas no existían. Hace seis meses la crisis institucional casi acababa con este clan, pero hoy son líderes en España y firmes candidatos de Europa. ¿Cómo es esto posible? Sencillo: Tener el carácter necesario para enfrentar el tránsito entre el cielo y el infierno.

Geoff I. Hernández 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Un Barça que compite...

   1-    …y es que de no haber sido por la noche astronómica y casi inverosímil de Joe Hart, la visita del pequeñito equipo del City, hubiese terminado en tragedia en el Camp Nou. La diferencia entre escuadras da miedo. Si se deslastra de los 180 minutos, los últimos 30 del encuentro en el Etihad, estaríamos hablando de un monólogo de los tres tenores, acompañados por la sinfonía que ha ido ensamblando correctamente Luis Enrique, después del golpe de efecto en Anoeta. Superiores. Llenos de fe. Y con suficiente fútbol en sus botas como para volver a mirar al rostro a los máximos exponentes de esta Liga de Campeones.

2-    “Messi es una leyenda viva”, eso dijo Mascherano en el postpartido. Con el tino de un golfista, y la eficacia de cualquier veneno. Porque los adjetivos quedan minúsculos ante la majestuosidad del ’10’. Cambiar de ritmo, destrozar el esquema defensivo rival, atracción, y la exquisitez pornográfica del pase a Rakitic, lo hace el man of the match, de la eliminatoria, de la actualidad. Jugó de 11, de 9, de 10, o mejor dicho, jugó de Messi.

3-    Yaya Touré era el único chance verdadero con el que llegaba el Manchester al hábitat de este nuevo Barca. Y su juego fue tan gris como las noches invernales de Múnich, y no fue casualidad, fue pleno mérito de Piqué y Mascherano, que cada vez que le toca trajearse de ‘5’ en el Barcelona, sufre, pero siempre logra ajustarse. Sufrió porque tenía que mirar de reojo las galopadas de un desorientado Kun, y de un Nasri, que lo único proactivo que hizo fue incomodar psicológicamente a un Alba, maravilloso. Masche, diagonalizaba hacia la espalda de Alves y de Alba. Limpiaba los errores técnicos de Matthieu en salida, y se aprovechaba de los espacios abiertos en zona dos, para ofrecer su fase favorita de juego, la anticipación.

4-    No olvidemos que hablamos también del actual campeón de Inglaterra. Y sin temor al resquemor ajeno, su participación fue la de un equipo de segunda división. Este proyecto millonario está cimentado en las apariencias del falso fútbol, y ante la incapacidad, es imposible ocultar la frustración. Ni con un penal obsequiado, pudieron acercarse al encuentro más completo que presentó este nuevo Barca. La justicia es un bosque amplio de límites incalculables. Eso lo supo Stegen. Y por eso sonrió Guardiola.

5-    Ivan Rakitic y Andrés Iniesta acertaron en todo el momento. Para el croata, el adelantamiento angustiante de las líneas del City eran oxígeno a su juego, el que aprendió el Sevilla, y que tanto le ha costado tatuar en Cataluña. Para el Manchego, el fútbol es amor, y poesía. Exquisito, estricto en la presión, y quirúrgico en sus habilitaciones. Hoy, se recordaron, y en presencia de su creador, esas noches gloriosas de Europa de hace cuatro años, y mucha culpa tuvo la superioridad técnica culé en la mediacancha.

…y 6- En Marzo empieza la temporada para los grandes, y la posibilidad del error queda escondida en las filiales. Es el tramo de la fe. El siguiente paso para Barcelona será encarar el sorteo del viernes y el superclásico del domingo. Y bajo la honestidad que fundamenta la tutela de Messi, es imposible llegar en mejor forma al encuentro que puede trastocar la perspectiva de lo que resta de temporada.

Geoff I. Hernández



lunes, 9 de febrero de 2015

#HSBCLeaks; "El caos sistemático de la corrupción mundial"

Hervé Falciani se autoproclama fanático de la justicia. Un personaje un poco grisáceo, sin mucha gracia, con un castellano difícil de comprender, pero lleno de convicción. En 2013 le regaló una cátedra a ‘El diario’, periódico español, donde desnudó sus intenciones y los peligros a los que está expuesto luego de extraer la data principal del HSBC en Suiza que inculpa a la banca de promover la evasión fiscal en dimensiones jamás imaginadas. 

Fue en el 2008, específicamente en diciembre, cuando la Policía Federal Suiza lo arrestó, luego de ser el principal sospechoso del robo de un tesoro en forma de data, que destaparía un temblor mundial, debido a los miles de millones de dólares instaurados en distintas cuentas, la mayoría libres de cualquier impuesto, y provenientes de medios irregulares y desconocidos. (Narcotráfico, corrupción de gobiernos, sobornos…). 

Fue detenido y sometido a un rígido y constante ritmo de interrogación por las fuerzas especiales de aquel país. No pudieron extraerle ni una sola palabra que lo inculpase. Esa misma noche, logró conseguir el permiso para irse a dormir en su casa, la única condición era regresar temprano para la segunda tanda de la interpelación. Error. Fervé arribó a su hogar, donde ya tenía preparada las maletas, y una camioneta, que recién había alquilado, para enrumbarse junto a su esposa e hija hacia la frontera francesa. Llegó en la  madrugada, y a partir de allí, se hizo un prófugo de la corrupción mundial, y una pieza importantísima para el sistema judicial universal. Ha ayudado a Estados Unidos, España, Italia y principalmente a las fuerzas donde radica, Francia.

El diario francés ‘Le Monde’, fue el elegido. Logró obtener la base de datos de cada una de las cuentas implicadas en la ‘Lista Falciani’, esto debido, a las poderosas fuentes gubernamentales que sirven como informantes al periódico. La información trascendió como pólvora, gobiernos iniciaron una carrera contrarreloj, unos para intentar limpiarse la imagen, y otros para ayudar en la investigación, y fue entonces cuando el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, también recibiría una copia para iniciar lo que en los próximos meses, o quizá años, sería la sentencia a muerte a los incontables (Hasta el momento) paraísos fiscales que hay en el mundo. El plan es sencillo: Jerarquizar, y darle perspectiva a la masiva nómina que tiene la lista.

“Los clientes proceden de 203 países incluyendo exóticas cuentas con propietarios en Cuba y Haití. En total, los latinoamericanos y del Caribe suman más de 31.000 millones de dólares, casi la mitad procedente de la República Bolivariana de Venezuela, cuyas fortunas la ubican de tercera, solo detrás de las cuentas de la propia Suiza y del Reino Unido.

De los 14.800 millones de dólares registrados que corresponden a cuentas de venezolanos, la gran mayoría es dinero del Estado. Casi 85% de esos fondos salieron del Gobierno venezolano y, en especial, de dos instituciones: la Tesorería Nacional y el Banco del Tesoro.”  (Joseph PolisZuk). (www.armandoinfo.com)

“Venezuela y su historial en HSBC”.

1- En la nómina de implicados del #SwissLeaks, está un guardaespalda de Chávez. El último eslabón de la cadena. ¿Y los de arriba? ¿Cuántos $ tienen?

2- Alejandro Andrade es el rostro de centenares políticos rojos. Creyó que nunca se descubriría. #HSBCLeaks desnuda la pudrición mundial. 

3- En 1998, Venezuela no tenía cuentas activas en @HSBC_UK, sorprendentemente, desde 1998, la cifra creció sin cesar. Hoy hay más de 1.100 cuentas. 

4- Joseph Poliszuk confirmó a través de la 'Lista Falciani' que la Revolución Bolivariana depositó, al menos, 12 billones de dólares entre 2005-2007. 

5- UK tiene un total de 21.7 billones de dólares entre un total de 8.844 clientes. Venezuela, 14.8 billones entre 1.138 clientes. #HSBCLeaks 

6- El 87% del dinero que está en el @HSBC_UK de cuentas venezolanas (Casi 15 billones de dólares), provienen directamente del fondo monetario venezolano. (Tesorería nacional y Banco del Tesoro). 

7- El Banco del Tesoro creó su cuenta en @HSBC_UK el 10/10/2005. ¿Quién era el responsable de esa cuenta? #HSBCLeaks. 

8- Un diputado de oposición acusó en 2006, la ausencia de información sobre más de 500 millones de dólares que ingresaron al país desde China, para oxigenar la economía venezolana. El gobierno solo indicó que serían depositados en Gazprombank. Rusia. Un año después, desaparecieron de allí hacia Suiza. 

9- ¿Dónde está lo ilegal? En simple y sencillamente, la ausencia de un reporte oficial que indique el porvenir de tantos recursos a esas cuentas. #HSBCLeaks. 

10- Es cuestión de días para descubrir los detalles del #HSBCLeaks. La lista plena está en manos del (ICIJ). Es la filtración de la década. 

En un país normal, democrático y con división plena de poderes, esto sería un escándalo de amplia magnitud. Ignorar tantas áreas nos está asesinando. ¿Cómo podemos avalar el hecho de que Maduro giró por más de 25 días en todo el mundo buscando recursos para oxigenar a una economía venezolana en fase terminal y que de repente, aparezcan más de 15 billones de dólares con sello venezolano en un paraíso fiscal en Suiza a nombre del Gobierno? ¿Quién dará la cara? ¿Quién nos dará las respuestas que merecemos como venezolanos? ¿Quién?

Geoff Hernández.