miércoles, 9 de octubre de 2013

Nuevo Orden Mundial

Por Geoff Israel Hernández / @GeoffHernandez
1- “En sus caras veo el temor”, rezaba ese viejo poema de Cerati. Del césped del Bernabéu brotaba un olor distinto. No común previo a un derby. Olía a cadenas oxidadas. A un imperio a punto de desmoronarse. Era el mismo hedor percibido por Napoleón y su ejército en 1815. El Madrid ya había perdido una batalla contra los militantes rojiblancos el 17 de mayo del 2013. De nuevo el adagio de la venganza tomaría la escena, pero para desgracia merengue, la fortaleza y el poder de la unión, la evolución del enemigo, y la sed de gloria fundamentada en un ideal, fueron mucho. Diría demasiado.
2- Diego Costa, ese personaje con rasgos mitológicos, que brotó de la misma raíz de Hércules y Cavani. Ese soldado de carácter indomable dentro de cualquier cancha del mundo, entendió e internalizó la vitalidad de su presencia en el esquema del Cholo. Fue un huracán en todos los conceptos existentes del fútbol. Se cenó al ajillo a Arbeloa y a Ramos. Sus galopadas y diagonales engañosas lo maltrataron a Pepe. Fue una pesadilla trajeada de transición. Era el punto de partida de la ofensiva colchonera. Está encendido y no hay defensa que lo apague. Definió a lo Ronaldo 2002, torsión de cuerpo y a guardar. Demasiado coraje adherido a un mismo cuerpo. Toda la gloria es tuya Cholo, supiste domar sus dragones internos y ahora, lógico, sonríes al ver lo ridículamente bueno que es. Salve Diego Costa!
3- Real Madrid es un cuerpo sin alma, un bohemio sin musa, una empresa con exceso de materia prima pero sin sistema de engranaje correcto. Illarramendi miraba a su alrededor y no podía creer lo torpe que se veía. Isco se hundía en el embudo de la presión rojiblanca. Di María de interior lo hizo todo mal. Un interior enlaza, no gambetea en zona uno. Su insensatez lo llevó a perder la pelota que le costará La Liga al Madrid. Benzema, abucheado, sin sentido de pertenencia, su indolencia estremeció los cimientos de Pepe, a quien le sobró coraje, pero le faltó cabeza, orden, lógica. Cristiano Ronaldo y Bale fueron el plato que mejor se degustó el huracán del Cholo. Lo erró Ancelotti al sacarlo a Isco y ponerlo a Morata.
4- Creer que más delanteros es mayor ataque, es igual a imaginar ir a un mundial por ganar los primeros dos partidos en Sudamérica. Modric, atosigado por el triunvirato Thiago-Gabi-Miranda, no recibió nunca una pelota libre y con espacio para correr, y fue Khedira quien tomó las riendas en zona de gestación. Ese fue el pecado del Madrid, pensar que Khedira sería Modric o Isco. Jamás dio un pase correcto, lo que empujó a Ronaldo y a Bale a entrar en el campo que mejor domina el Atlético, las coberturas por bandas. 3X1, ese fue el esquema, cuando Bale lograba gambetear a uno, ya al segundo tenía a dos leones, Filipe y Godín mordiéndoles los tobillos. Una sola vez falló en el 3×1 el Atlético contra Cristiano y casi se lo empate en un remate a distancia. Perfección en todos los sentidos. Diego López y su irrisorio amor con el arco del Bernabéu evitó la humillación.
Si el marcador final del derby madrileño hubiese teñido el 0-3, no pasaba absolutamente nada.
5- Juanfran y Filipe. Dos marcadores de puntas distintos. Que no se mueren por apoderarse de las tres zonas por los costados. Prudentes. Solidarios y eficientes, esas tres características bastan para ser otra columna de este nuevo orden mundial llamado Atlético de Madrid. Cerraron todo. Godín y Miranda revolearon seis mil doscientos centros sin despeinarse. Eran aves volando en el cielo casi invernal de Madrid.
6- Saber ajustarse a un esquema produce admiración. Villa es admirable. ¿Lo vieron de enganche? Mordiendo, cediéndole los focos de protagonismo a Costa. Atrapando en sus tenazas venenosas a Ramos y provocando a Arbeloa. Llegar es mejor que estar. Villa llegó y aprendió una nueva forma de jugar y ganar en el fútbol. Los goles vendrán, cuando el equipo y la atmósfera del partido los necesiten.
7- Las campanas del imperio merengue están sonando. Los millones si algo traen consigo, es presión, responsabilidad, obligación neta al triunfo. Ya son 100 días frente al Madrid, y el equipo desvaría en la cancha. Se siente inseguro. Ni el infranqueable Bernabéu de la Era Mourinho ahora es seguridad de triunfo. Las campanas suenan, y se aclaman los vientos recios de la justicia. Perder la liga en octubre, quién podría imaginarlo.

8- Siete de siete. Suena fácil en esta era donde el Barcelona y su vicio de romper records obliga a tener ciertas ilusiones ópticas. Pero no lo es. Ya el verbo conservador no cala en el Atleti. Tendrán que mantener el ritmo y la humildad porque la liga es joven, pero imposible no verlos como firmes candidatos a pelear el título. Lo más poderoso que existe en el universo es una idea. Ese es el legado del Cholo. Del césped del Bernabéu brotó un olor, el olor del Nuevo Orden Mundial. El olor a Atlético de Madrid.

sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Cuándo perdimos el rumbo?


1- El primer hachazo a la esperanza se dio al ver la alineación. Enfrentamientos ilógicos productores de desgracias. Cíchero obligado a luchar disparejamente contra Alexis. Seijas, destinado a verle el número y disfrutar de la magia de Valdivia sin tener las herramientas defensivas para detenerlo. Rondón y Josef empujados a la disociación. Solo iban a estar cerca en la hoja de anotación, porque en el campo, estarían en dos continentes distintos, y Arango, lejos estaría de ser protagonista.   No había que ser un filósofo entendedor del fútbol para vaticinar un chubasco sinfónico rojo. Sin temor a la crítica, lo de Chile fue un espectáculo de fútbol total. De magia. De solidaridad. Un concierto de fundamentos tácticos y técnicos que desnudó el lado más oscuro de nuestra selección. Viva Bielsa y viva Sampaoli por mantener un proyecto que con Borghi parecía hundirse en las lúgubres aguas de la miseria.

2-  Y es que el horizonte siempre será esa caja de pandora llena de misterios, y en el fútbol, la idea es la materia prima más exquisita del universo. Quienes adhieren a su ADN, un gen o patrón de juego, siempre tendrán más oportunidades de ganar que aquellos cuya base de trabajo es la arenga y la táctica fija.  Las emociones y sus consecuencias. Antes de la entonación de los himnos, Venezuela ya tenía dos goles en contra. Nos sentíamos inferiores. Incapaces de moverle los cimientos a Chile. Ese brillo en los ojos de nuestros jugadores después de la Copa América se disipó, como se disipó el modelo, la idea, las ganas de patear la historia. Ayer, nos tiñeron de cenicienta, y es que jamás se criticará la derrota – Por ser la síntesis del fútbol – Lo que se acusará sin piedad, es la involución. El cese de la ilusión. Hoy más que nunca, estamos lejos de un mundial.

3-   Jorge Valdivia es un ser superior, que brotó de la misma raíz de Fábregas, de Iniesta y Gerrard. Ayer estuvo inmenso. Omnipresente. A un escritor no le puedes dar una musa, porque te regala una novela imposible de olvidar. Eso hizo Valdivia, escudriñar en los demonios de Venezuela y cenarse todos los espacios dados por la zona de ruptura central y regalar un recital de calibre fino, que traspasará generaciones. (Y pensar que nació en Maracay). Vidal, Medel, Aránguiz y Vargas fueron galgos furiosos, sedientos de cuero, y de gloria. Por instantes parecía que estuviesen jugando 20 contra 11. Presión alta como estilo de vida. Ayer revivió esa ley inventada por Guardiola, la de los cinco segundos para recuperar el balón. El anticipo de la Roja aturdía, frustraba y obligaba a los vinotintos a regresarle la pelota. Alexis fue Alexis en una noche donde debía ser Alexis. Un dribleador nato. Asociativo por genética. Un finalizador creado para dar grandes emociones. Cíchero vio de reojo a su némesis lucirse en el Nacional.

4-  El partido llamaba a una lectura distinta. Hay que ser bien osado para apostar al protagonismo en Santiago cuando el orden defensivo iba a ser el camino para frustrar a Chile e intentar atacarlos con las armas habidas en el arsenal vinotinto. De atrás, hacia adelante, así hemos jugado desde hace tiempo, y es difícil explicar el porqué del cambio brusco en un partido tan vital. Luisma Seijas, solo sirvió para estorbar la zona de gestación. Ni generaba. Ni quitaba un balón. A Lucena, le producía alergia la pelota, y a quién no, si apenas al tocarla, ya tenías a dos leones vestidos de rojo oliéndote la sien. Cíchero, hace rato demostró que como lateral izquierdo es un gran defensa central, pero la testarudez es el vicio más difícil de erradicar del hombre. Vizcarrondo sin Amorebieta, es como Marcos Pérez Jiménez sin Pablo Estrada. Maestrico sigue con la lucidez intacta, pero cuando se le cierran los espacios, es un poeta sin musa, un pintor sin lienzo, un alma sin ideales. Todos los caminos llevaban a la derrota, y así ocurrió. 3x0. 

5-  “Cenizas de rosas”. Eso resta para nuestra selección en estas eliminatorias. El triunfo de Uruguay sobre Perú fue ese puñal que terminó de sepultar toda esperanza, y es que aún hay posibilidades matemáticas, pero las actualidades futbolísticas y los números, son dos universos totalmente distintos. Hoy no hay la brillantez necesaria para estar dentro de un bombo en el sorteo del Mundial Brasil 2014. La sinceridad duele, pero es el camino más genuino al crecimiento. Cuando se tienen elementos como Maestrico, Arango, Josef, Rincón – Aunque por su inmadurez no jugó ayer – Orozco, y Rosales, es imposible apuntar al revoleo excesivo y al miserable – Con el perdón de la expresión- pase largo efectivo como patrón de juego. Inaceptable. Están los materiales, pero también la ausencia de un arquitecto idealista.

6-  Las vestiduras blancas de la esperanza no pueden ser ensuciadas nunca por el lodo grisáceo de la injusticia. El gol anulado hubiese producido otro juego, como no lo hubiese hecho. El ímpetu del segundo tiempo ilusionó a un país que otra vez sale de un partido con el rostro bajo y el sueño en el infierno. Esta era está esbozando los últimos alientos, y la retrospección es lo que nos queda. Les invito a que me ayuden a responder este cuestionamiento que me cincela el alma y me corroe las articulaciones: ¿Cuándo perdimos el rumbo?


Geoff Israel Hernández. 

sábado, 27 de julio de 2013

El Retoño De Mi Querer


Te vi.

No discerní qué hacer.

Sonreí.

Entre tus alas me acurruqué.

Viví.

Se desvaneció el ayer.

Sentí.

De ti, dispersar el renacer.

 Latí.

Cómo corazón indómito.

Cómo albor sin ocaso.

Trayecto. Tú y yo. Hoy. Insólito.

De mi alma, es indudable tu huella en mi regazo.


Geoff. Israel Hernández. 

jueves, 13 de junio de 2013

El Silencio de los Inocentes




       - El tren del oportunismo, si tiene alguna característica de infraestructura, es ser muy amplio y con asientos muy cómodos. En Venezuela hay miles comprando boletos para ese viaje. Un triunfo nos incita frenéticamente a comprar tickets aéreos a Brasil. Una derrota, nos sucumbe en la más agria de las depresiones y nos empuja a proyectar cualquier tipo de improperios psicoanalíticos hacia los seleccionados, y no es culpa del fanático Vinotinto, todo lo contrario, es responsabilidad de una atmósfera social inmersa en divagaciones que no termina de ajustarse a la pluridimensionalidad de las Eliminatorias Sudamericanas. Periodismo fanático, patriotas 2.0, desconocedores de la esencia del fútbol, y asesinos del honor de los jugadores, todos ellos se entremezclan y arman esa escena de Tim Burton, bipolar de ir al cielo, y luego tener un VIP Pass al infierno, en solo 90 minutos.

2-      Fue un partido de mierda. Ni el análisis del periodista más rankeado en toda Venezuela, puede ser más exacto que ese desgarro del alma soltado por Salomón Rondón luego del pitazo final. Rosales con el rostro ensangrentado. Rincón, atormentado otra vez por los demonios de la imprudencia. Arango, intentando conseguir la magia que siempre va adjunta a su pie izquierdo. Maestrico, sin luz, sin genialidad, sin nada. Esa es la radiografía de nuestra selección. Jamás habíamos estado tan cerca de ver la tabla de posiciones y creernos mundialistas. Jamás. Al parecer, en la genética de la historia Vinontinto, el adjetivo ‘cómodo’, no existe, o al menos no es un invitado frecuente.

3-      Gris. Todo estuvo gris. Desde la lectura del juego, pasando por la alcabala de los cambios, y la toma de decisiones técnicas-tácticas. Los primeros diez minutos de juego fueron vitales, allí debió responder el CT nacional. Se cometió el error más grave que hemos hecho en toda la eliminatoria, caer en el campo charrúa. En el juego físico, en olvidar ese principio que Bielsa siempre remarca: “La vanidad del jugador es la fuente de creatividad”. Otra vez la jerarquía y veteranía de Uruguay nos restriega en la cara que el talento no es suficiente. Hay partidos que estructuralmente tienen intrínseca la necesidad de apelar al potrero, al barrio, a tomarse atribuciones que no siempre pertenecen. Uruguay lo entendió, lo elaboró, y sacó tres puntos de campeón de América. De semifinalista de Mundial. Fue una lección al alma.

4-      Los recursos ofensivos que la selección mostró no dignificó los elementos que revelaba la convocatoria. ¿Imprudencia nuestra? No, todo mérito uruguayo. La síntesis del problema se traza cuando frente a tus ojos está el daño y no sabes qué hacer. Farías, quedó congelado. Atrapado. Ahogado en una posesión de balón inusual, en un lienzo cuasi poético de ver a la Campeona de América metida en su arco, y rechazando cualquier cantidad absurda de centros. Godin, y Lugano, dos fuera de serie, que pueden pasar toda la vida revoleando balones sin ningún tinte de exquisitez. Richard Blanco, ingresó mareado, con una guerra de altos quilates frente de él, y sin un filtro que entrelazara los tres puntas. Terminaron incomodándose el uno con el otro. En su hábitat natural, es muy difícil no ser atacado por el León. Venezuela, fue la cebra que incursó de forma ciega en las profundidades del safari africano. Y salió mordida.

5-      La vetustez del fútbol desnuda siempre varios adagios, y uno de ellos es: ‘El peor infierno para un delantero es jugar de espalda al arco’, en el fútbol actual, el ‘9 pivot’ es de gran ayuda, sobretodo cuando se gestan circuitos ofensivos rápidos y transiciones sorpresivas. Pero en Cachamay no fue así, otra vez Rondón diluido en el embudo de la desesperación. Como en Puerto La Cruz contra Ecuador, desenvainando su sable para contrarrestar él solo el batallón liderado por Godín, en Montevideo ganó la batalla, en suelo nuestro, la perdió. Felstcher fue un estorbo. La idea madre era brutal, tenerlo al velocista rompiendo las líneas vestido de wing, y dibujándole ocasiones a SR23, el único detalle, fue que Uruguay nunca regaló ni veinte centímetros. Sabía para que estaba Felstcher, lo que conllevó a una infructífera consecución de esprinteo del suizo-venezolano.

6-      Venezuela es más que un bombazo de 30 metros de Arango, y un cabezazo de Rondón. Eso está claro,  Por eso, de forma muy terca, sigo con el discurso casi bélico de formación de identidad. Sé que a estas altura no tiene sentido caer en estas discusiones, pero en sus anaqueles mentales, siempre es bueno recordar que la identidad tiene la capacidad de otorgarte respuestas en los momentos de angustia. Tener un patrón establecido de juego puede destruirse con un gol al minuto 28. La identidad, es flexible, pluripolar, y ajustable a cualquier atmósfera. Como añoramos aquella selección de Copa América. En el camino, dejamos la huella, y se borró.

7-      Al levantar el rostro, el capitán avisa a la tripulación que se acerca turbulencia. ¿La encaramos o huimos? El libre albedrío y su bodrio significado anacrónico, le da para escoger. El camino no es nada sencillo, si para Bolívar no lo fue, ¿Quién dijo que para la selección lo sería? La megalomanía en nuestro balompié no debe existir. El fútbol tiene corazón. Cuando nos humillaron, vencimos. Cuando humillamos, nos vencieron. 1+1=2. Santiago, Barinas, y San Cristóbal. Esta novela, tendrá su desenlace en esas tres locaciones. Uruguay, tiene partidos durísimos, sigo sin entender por qué ‘analistas profesionales’ ya eliminaron a Venezuela.

8-      Ahí está la esencia de la hermosura de las Eliminatorias de la Conmebol, en el sufrimiento. Quién dude la responsabilidad que cada uno de estos muchachos lleva en su corazón, es mejor que se coloque de nuevo la camisa argentina o brasileña. Con todo el respeto que se merecen Chile, Perú y Paraguay, les anticipo, tendrán que estar dispuestos a dejar sangre y sudor en la cancha si desean ganarle a esta selección. Es todo o nada, La Vorágine está escrita. Los cimientos a prueba. No es una cita cualquiera, es el Mundial Brasil 2014 lo que se juega.

Geoff I. Hernández 

 Foto: El Universal.

domingo, 12 de mayo de 2013

Hoy no es el día de las madres..

Me toca siempre hacer el trabajo sucio. Decir lo que nadie dice, pero que muchos piensan. Arriesgarme a perder el cariño de los débiles del alma, por ser honesto. Es un negocio abstracto que sólo la satisfacción de acercar a la verdad a cualquiera, me puede pagar. La monotonía y simpleza nos empuja a seguir las ideas de los demás, pero siento que estamos para mucho más.
I

Hoy es un día, como cualquiera, soleado. Lleno de calor zuliano, domingo. El último kilómetro antes de ingresar a otra semana de esfuerzo y dedicación laboral-estudiantil. Domingo de clásico del fútbol nacional y de definición en el torneo clausura, eso es hoy.
Dentro de los distintos estratos que conforman esta masa heterogénea llamada “Sociedad”, hay un denominador común que comparten tanto los que tienen mucho, como los que no tienen nada, y es que, el superyó del venezolano está muy desarrollado. Explico. Según Freud (El dios del Psicoanálisis), el Superyó es: “Esa alcabala moral enjuiciadora de las actividades yoica. Constituye la internalización de las normas, reglas, y prohibiciones morales. “ ¿Esto qué significa en cristiano? Pues que nuestra conciencia está genéticamente predispuesta a atacarnos sin misericordia cuando cometemos errores, sobre todo en la juventud, cuando nos dejamos arrastrar por las olas de la rebeldía sin causa, sin medir consecuencias frente a quiénes tenemos en frente, los que nos lleva a decir, o hacer cosas que estremezcan las bases de las relaciones interpersonales. El drama se anexa cuando esos inconvenientes tienen escrito en el lienzo de vida: “Mamá”. Malas contestas, desobediencias, supremacía anárquica, en fin, cuando eso ocurre, ahí se planta la semilla de la culpa, y por eso insisto sin verborrea política, “El día de la madre”, es solo una pantalla creada por el hombre con el fin de limpiar las heridas de nuestras malas acciones a través de un regalo. A veces, somos tan ingenuos que creemos que funciona. Para nosotros sí, pero ellas no piensan lo mismo.

II

¿De dónde proviene el fulano día? Remontémonos a la historia. Hace siglos atrás los griegos tomaron este día para rendir tributo a Rea, la figura femenina más importante en la mitología de Grecia, siendo la madre de los dioses dueño del Olimpo: "Zeus, Poseidón y Hades". Otro punto de inflexión fue en Inglaterra, en el Siglo XVIII, cuando Doña, Julia Ward, redactó una sensible proclama, exactamente en 1870 titulada: "Proclama del día de las madres", que revolucionó la percepción sobre la fecha a millones de personas en todo el universo, ese fue la génesis de esta "fecha inmaculada", ahora bien, ¿Y qué hacemos con los otros 364 días sin connotaciones de efemérides? ¿Nos olvidamos de nuestras progenitoras? ¿Caemos en ese vacío vicio de la autosuficiencia que nos regala una libertad mentirosa, sin carga lógica? Cada quién es libre de desenvolver su personalidad como mejor le parezca (Art.20 de nuestra carta magna), pero, ¿Hasta dónde llegará la hipocresía del ser humano? Unas rosas, una carta, o mejor aún, estos nuevos regalos 2.0, una foto en el Instagram, o 600 estados en el Facebook, ¿Esto será el antídoto para romper con esa barrera que la mayoría de los jóvenes y adultos tienen con sus madres? Me parece simple demagogia hacerlo de esa forma. Soy creyente de que el amor tiene altas dosis de sensatez cuando no va atada a ningún interés externo. Cuando la sorpresa es el ingrediente principal. De eso soy devoto.

Siento que el vaivén cultural que rige a nuestro país nos lleva a bailar el son de otras ideologías. No comparto este día, aunque sí, tengo regalo para mi hermosa madre, creo que es más especial sorprenderla un rutinario 13 de junio, a que unirse a miles de feligreses, que intentan subsanar los problemas de conciencia con algo material. El amor de una madre, nada lo puede comprar.
Pd: Te amo mamá, eres el amor de mi vida. Perdóname por ir siempre en contra de lo que piensa la sociedad.

Tu primogénito: Geoff Hernández R.